En la tarde de un día soleado, Jack estaba sentado debajo de un árbol en forma de paraguas extendido en la colina de un campus, estudiando su libro de economía y reflexionando sobre un problema que se le había asignado. Jack se rascó la cabeza y comenzó a bostezar y mirar a lo lejos.
Entonces, Jill vino caminando descalza por la colina sobre la verde hierba –Te ves desconcertado, Jack. ¿Qué pasa? – dijo ella con una gran sonrisa con hoyuelos.
–No puedo entender este problema de economía que el profesor Thrombastus von Vogelkopf me asignó –gimió Jack.
–Háblame de eso –dijo Jill y se sentó, levantando las perneras de sus ajustados jeans para ponerse cómoda.
–Bueno, en este problema hay una Corporación Maya de Inseguridades que vende papeles que se llaman inseguridades, y el año pasado tuvieron un volumen de negocios de un tipo de inseguridad por un valor de 23.887,09 dólares. Este año, las ventas de la inseguridad aumentaron a 43.445,89 dólares. Entonces, el profesor quiere que averigüe cuánto cuesta la inseguridad y cuántas de ellas se vendieron cada año –explicó Jack con frustración.
–¿Qué piensas sobre eso, Jill? ¿Alguna idea?
– ¿No te cae bien el profesor, Jack? –dijo Jill con un tono comprensivo –¿Qué le hiciste o le dijiste, Jack? –dijo con una mirada cómplice.
–Bueno, dije que desde que se eliminó el patrón de oro, la teoría económica moderna, la práctica y la estructura, se pueden comparar con un castillo de naipes y un esquema Ponzi a gran escala, promovido y enseñado por tipos inescrupulosos con poca preocupación por la raza humana, y que eventualmente llevaría a un gran choque causando una gran depresión y sufrimiento a gran escala, incluso otra guerra mundial –dijo Jack sinceramente.
–Le dije que el oro incorruptible es el metal del poderoso Sol, los valores imaginarios son las acciones en el comercio de la Luna engañosa, donde la justicia es un concepto olvidado –explicó Jack. –Por la expresión de su rostro, creo que él no apreció mi punto de vista –dijo, encogiéndose de hombros.
–Ok, ya entiendo –dijo Jill, y se echó a reír. –Estoy tomando una clase de teoría de números, Jack, donde aprendí cosas que pueden ayudarte con este problema. –¿Y qué me darás a cambio de esto, Jack? Ella brevemente frunció los labios y arqueó una ceja.
¿Puedes ayudar a Jill a resolver el problema económico de Jack y encontrar el valor y la cantidad de la inseguridad que vendida en cada uno de estos años?




